Buscamos mil formas de sobreproteger nuestro corazón si de entregarlo se trata, pero sobreprotección no es sinónimo de estar bien protegido, o ¿Sí?
Recurriendo a la lógica, lo prudente sería ceder cierto porcentaje y asegurarnos la estabilidad por si (como casi siempre) fallara.
Y bien, ¿Qué es lo justo? y ¿Dónde están los límites? Podemos decir que estar en el límite es encontrar el equilibrio.
No creo que enamorarse sea precisamente estar en equilibrio. Es más:
ME NIEGO A CREER QUE LOS LOCOS ENAMORADOS SOMOS SEMEJANTES A QUIEN NO ARRIESGA A ENAMORARSE.
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