Tengo ese tipo de corazón que muerde, y sólo porque estás, se perfumó y las mariposas del estómago ya no temen.
Suelto una pequeña carcajada irónica para aquellos insensatos e ignorantes, nómadas entre corazones, que buscan, o quizás, cosa que me apena, desconozcan la armonía perfecta que se autoabastece por la complicidad creada, sin forzar, fluyendo.
Y cómo fluye.
Y cómo fluímos; casi puedo sentir semejanza con la mimetización de nuestros flujos sanguíneos, algo parecido a un Correr por las venas, pero en dirección contraria.
Me encanta como escribes.
ResponderEliminarUn saludo.
http://www.azucarycenizas.blogspot.com.es
Muchas gracias, Irene.
EliminarMe paso por tu blog.
Así es fácil enamorarse de ti.. qué poco mérito el mío.
ResponderEliminarAsí es fácil escribir. Qué poco mérito el mío, siendo tuyo, querida musa.
Eliminarmérito el tuyo por ponerle color a mi vida. que infinito más supercalifragilísticamente perfecto..
Eliminar¡y cómo curas!
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